como una avispa que vuela desorientada, un cansancio infernal que ni siquiera deja dormir, oh... mirar en retrospectiva hasta ahora, nada que decir, y sin embargo heme aquí, a veces he leído para ella, a veces ella es sorda, otras veces yo lo soy, heme aquí, como un ruido, menos que un fonema más que un ruido más que un fonema, como una pequeña casa en un lugar frío de color amarillo, sin sorpresas, haciéndome cada vez más máquina, dejando de ser máquina, marginal al margen de una voz, que pega y es despegada de golpe, como un galope trotar y trotar correr y correr hacer duelo del amor